Neurofeedback y atención

Neurofeedback y atención 

El neurofeedback es una técnica de evaluación y entrenamiento cerebral para la mejora de las capacidades cognitivas y de rendimiento del sujeto. Es una estrategia de trabajo con una demostración de eficacia empírica en diversos estudios.

Con el neurofeedback podemos activar las áreas cruciales que queramos trabajar, bien porque estén rindiendo por debajo de lo esperado, o bien porque queramos potenciarlas, con el fin de obtener un mejor rendimiento.

Neurofeedback para mejorar la atención y la concentración. Entrenamiento cerebral basado en la autorregulación de las ondas cerebrales mediante EEG.

¿En qué consiste técnicamente el neurofeedback?

El neurofeedback es una técnica avanzada de entrenamiento cerebral basada en el registro en tiempo real de la actividad eléctrica del cerebro mediante un electroencefalograma (EEG).

Durante una sesión, se colocan sensores en el cuero cabelludo que captan las señales eléctricas generadas por millones de neuronas. Estas señales se analizan mediante software especializado que evalúa diferentes parámetros neurofisiológicos, como la potencia, amplitud y distribución de las distintas bandas de frecuencia cerebrales.

Las principales ondas cerebrales analizadas son:

  • Ondas Delta (0,5-4 Hz): relacionadas con el sueño profundo.
  • Ondas Theta (4-8 Hz): asociadas a estados de somnolencia, ensoñación y atención inestable.
  • Ondas Alfa (8-12 Hz): vinculadas a la relajación y al estado de alerta tranquila.
  • Ondas Beta (12-30 Hz): relacionadas con la concentración, el procesamiento cognitivo y la atención sostenida.
  • Ondas Gamma (>30 Hz): implicadas en procesos cognitivos complejos e integración de información.

En muchas personas con dificultades atencionales se observa una alteración en la relación entre determinadas frecuencias, especialmente un exceso relativo de actividad Theta y una menor activación Beta en regiones frontales del cerebro. Este patrón se ha relacionado con problemas de atención sostenida, impulsividad y dificultades para mantener el esfuerzo cognitivo.

El neurofeedback utiliza los principios del condicionamiento operante para enseñar al cerebro a autorregular su actividad eléctrica. Cuando el cerebro genera patrones de actividad deseables, el sistema proporciona una retroalimentación inmediata mediante imágenes, sonidos o videojuegos. De esta forma, el cerebro aprende progresivamente a reproducir patrones neuronales más eficientes.

A lo largo de múltiples sesiones se busca optimizar la actividad de redes neuronales implicadas en la atención, especialmente en áreas como la corteza prefrontal, responsable de funciones ejecutivas como la concentración, la planificación, el control de impulsos y la memoria de trabajo.

El objetivo final no es estimular artificialmente el cerebro, sino favorecer que aprenda a autorregular sus propias ondas cerebrales, mejorando así el rendimiento atencional de forma natural y duradera.

El neurofeedback es una de las técnicas más avanzadas para mejorar la atención y la concentración, ya que permite entrenar directamente la actividad cerebral mediante el aprendizaje y la autorregulación de las ondas cerebrales registradas por EEG.

A través de unos sensores y la aplicación de una pasta conductiva el profesional coloca los electrodos de superficie en puntos específicos para registrar la actividad cerebral la cual reflejará el estado cognitivo y emocional registrando aspectos como la capacidad atencional, concentración y eficacia de rendimiento.

Realizamos una evaluación, mediante un EEG y registramos la actividad cerebral ante determinadas tareas. De este modo obtenemos una medida objetiva y real del funcionamiento cognitivo. En esta evaluación medimos aspectos importantes para un buen rendimiento académico, como son la capacidad atencional, concentración y eficacia del rendimiento.

Para ello medimos la actividad cerebral implicada en una tarea y se trabaja para que haya una mayor cantidad de activación, con una mayor cantidad de neurotransmisores activados, lo que repercutirá en el rendimiento del niño ante la tarea.

Llevamos más de cuatro años usando esta técnica con resultados muy satisfactorios.

¿En qué consiste el tratamiento de neurofeedback para mejorar la atención?

El tratamiento de neurofeedback es un procedimiento no invasivo que permite entrenar el funcionamiento cerebral mediante la observación y modificación de la actividad eléctrica del cerebro registrada a través de un electroencefalograma (EEG).

Antes de comenzar el entrenamiento, se realiza una evaluación inicial para identificar el perfil neurofisiológico de la persona. En muchos casos se emplea un mapa cerebral o QEEG (Electroencefalograma Cuantitativo), que permite analizar la distribución de las diferentes frecuencias cerebrales y compararlas con bases de datos normativas según edad y sexo.

Durante las sesiones, se colocan sensores en determinadas zonas del cuero cabelludo siguiendo el sistema internacional 10-20 de posicionamiento EEG. Estos sensores no emiten corriente ni estimulan el cerebro; únicamente registran su actividad eléctrica en tiempo real.

El software analiza continuamente diferentes parámetros neurofisiológicos, entre ellos:

  • Potencia absoluta y relativa de las bandas Delta, Theta, Alfa, Beta y Gamma.
  • Relación Theta/Beta.
  • Coherencia entre distintas regiones cerebrales.
  • Conectividad funcional de redes neuronales.
  • Estabilidad y variabilidad de las frecuencias cerebrales.

Mientras el cerebro genera actividad eléctrica, la persona observa una película, una animación o un videojuego diseñado específicamente para el entrenamiento. Cuando aparecen patrones cerebrales asociados a una atención más eficiente, el sistema proporciona una recompensa inmediata mediante estímulos visuales o auditivos. Por el contrario, cuando la actividad cerebral se aleja de los objetivos terapéuticos, la retroalimentación disminuye.

Este mecanismo se basa en el condicionamiento operante, un proceso de aprendizaje mediante el cual el cerebro aprende progresivamente a reproducir los patrones neuronales más eficientes sin necesidad de realizar un esfuerzo consciente.

En los problemas de atención suele trabajarse especialmente sobre la actividad de la corteza prefrontal, región cerebral implicada en funciones ejecutivas como la atención sostenida, la memoria de trabajo, la planificación, la organización y el control inhibitorio. El objetivo es favorecer un equilibrio adecuado entre las ondas lentas (especialmente Theta) y las ondas rápidas relacionadas con el estado de alerta y concentración (Beta y Sensorimotor Rhythm o SMR).

A medida que avanzan las sesiones, el cerebro desarrolla una mayor capacidad de autorregulación, lo que puede traducirse en mejoras en la concentración, la capacidad para finalizar tareas, la resistencia a las distracciones, el rendimiento académico o laboral y el control de la impulsividad.

El tratamiento suele realizarse con una frecuencia de una o dos sesiones semanales. Aunque cada caso es diferente, los programas de entrenamiento suelen oscilar entre 30 y 130 sesiones, dependiendo de la edad, la gravedad de las dificultades atencionales y los objetivos terapéuticos establecidos.

A diferencia de otros abordajes, el neurofeedback no busca compensar los síntomas desde el exterior, sino entrenar al propio cerebro para que funcione de una manera más eficiente y estable, potenciando los mecanismos naturales de autorregulación neuronal.

En función de las características del niño, y de la disponibilidad de los padres, se le asignará uno o dos terapeutas adaptados a sus necesidades así como del tiempo disponible. El equipo supervisa todos los casos y realiza las evaluaciones y adaptaciones personalizadas al tratamiento según la evolución.

Una vez realizada la evaluación se elabora un informe por escrito con información detallada de las áreas evaluadas y según el plan de tratamiento, se comienzan las sesiones de tratamiento.

La duración del tratamiento depende de múltiples factores, pues la evolución del mismo no es la misma para cada uno. La evaluación nos permite hacer una estimación en función de las áreas a trabajar así como de la dificultad encontrada en las mismas.

Evolución del tratamiento

La evolución con neurofeedback suele ser progresiva. Durante las primeras sesiones, el cerebro comienza a aprender nuevos patrones de autorregulación mediante la retroalimentación proporcionada por el sistema.

En muchos casos, las primeras mejoras se observan en aspectos como la capacidad para mantener la atención, la reducción de la distracción, una mayor organización en las tareas y una mejor regulación emocional. A medida que avanza el entrenamiento, estos cambios suelen consolidarse y generalizarse a diferentes contextos, como el colegio, el trabajo o la vida diaria.

Al principio se observa una gran evolución de manera exponencial, tanto en casa como en el colegio se empiezan a ver cambios. El niño o la niña empiezan a atender, a estar más tiempo sentados, concentrados, empiezan a ante mejores notas.

La impulsividad y la falta de control son las grandes beneficiadas y donde más se observan los cambios. Y son las mejores valoradas por el entorno, por sus consecuencias ante la falta e las mismas.

Después viene una meseta de estabilización de los resultados, no se ven tantos cambios, es una fase de mantenimiento y consolidación de estos cambios. Caso más importante que la primera fase.

Se comenzarán a ver cambios desde la tercera sesión, los informes trimestrales nos indicarán el avance objetivo de la terapia, a partir de gráficos y valores numéricos.

Cada 2 ó 3 meses, dependiendo del caso, se realiza un informe por escrito con los cambios y áreas a reforzar o nuevas áreas a trabajar.

Finalización del tratamiento

La finalización del tratamiento se plantea cuando se han alcanzado los objetivos establecidos y las mejoras observadas se mantienen de forma estable en la vida cotidiana. En este momento, el cerebro ha desarrollado una mayor capacidad de autorregulación y los patrones entrenados durante las sesiones se han consolidado.

Antes del alta se realiza una evaluación final para valorar los cambios obtenidos y comparar los resultados con la situación inicial. En algunos casos puede recomendarse una sesión de seguimiento periódica para comprobar que los progresos se mantienen a largo plazo.

El objetivo final del neurofeedback es que la persona sea capaz de mantener una adecuada atención, concentración y autorregulación sin necesidad de continuar con el entrenamiento de forma regular.

Sesiones de recuerdo

Aunque las mejoras obtenidas con el neurofeedback suelen mantenerse a largo plazo, es recomendable realizar sesiones de recuerdo o refuerzo para ayudar a consolidar los resultados y mantener un funcionamiento cerebral óptimo.

Como pauta general, aconsejamos realizar un ciclo de 10 sesiones de recuerdo aproximadamente una vez al año, especialmente en niños y adolescentes que continúan desarrollándose o en personas sometidas a períodos de alta exigencia académica, laboral o emocional.

Estas sesiones permiten reforzar los patrones de autorregulación aprendidos durante el tratamiento y contribuyen a mantener los beneficios alcanzados en atención, concentración y rendimiento cognitivo.

Tipos de atención que pueden trabajarse con neurofeedback

El neurofeedback permite entrenar diferentes procesos atencionales implicados en el aprendizaje, el rendimiento académico, el trabajo y las actividades cotidianas. Entre los principales tipos de atención que pueden mejorarse se encuentran:

Atención sostenida

Es la capacidad para mantener la concentración durante un periodo prolongado de tiempo en una tarea o actividad. Es fundamental para estudiar, leer, trabajar o realizar tareas que requieren esfuerzo mental continuado.

Atención selectiva

Permite centrarse en la información relevante e ignorar estímulos distractores del entorno. Gracias a ella podemos concentrarnos en una conversación o en una tarea aunque haya ruido o interrupciones alrededor.

Atención dividida

Es la capacidad para atender simultáneamente a más de una fuente de información o realizar varias tareas a la vez de forma eficiente.

Atención alternante

Consiste en cambiar el foco de atención de una tarea a otra de manera rápida y eficaz, adaptándose a las demandas del entorno sin perder el rendimiento.

Atención focalizada

Hace referencia a la capacidad para responder de forma adecuada a un estímulo específico, manteniendo el foco sobre un objetivo concreto.

Velocidad de procesamiento atencional

Aunque no es un tipo de atención propiamente dicho, está estrechamente relacionada con ella. Se refiere a la rapidez con la que el cerebro procesa la información relevante y responde a las demandas cognitivas.

Control inhibitorio atencional

Permite resistir distracciones, evitar respuestas impulsivas y mantener el foco en los objetivos importantes. Está estrechamente vinculado al funcionamiento de la corteza prefrontal y las funciones ejecutivas.

El neurofeedback no entrena únicamente un tipo de atención aislado, sino que busca optimizar el funcionamiento de las redes neuronales implicadas en los distintos procesos atencionales, favoreciendo una mejora global de la capacidad de concentración, organización y rendimiento cognitivo.

Puedes incluir un apartado así, con un tono profesional y sólido, sin hacer afirmaciones que no puedan respaldarse científicamente:

Entrenamiento combinado: neurofeedback y ejercicios cognitivos

En los programas de intervención sobre la atención, el neurofeedback suele combinarse con ejercicios específicos de papel y lápiz diseñados y supervisados por psicólogos especializados en neuropsicología y atención.

Mientras que el neurofeedback actúa sobre los mecanismos neurofisiológicos implicados en la autorregulación cerebral, las tareas cognitivas permiten entrenar de forma directa habilidades como la atención sostenida, la atención selectiva, la velocidad de procesamiento, la memoria de trabajo y el control inhibitorio.

Estas actividades están cuidadosamente seleccionadas en función de las necesidades de cada paciente y presentan una dificultad progresiva para favorecer el aprendizaje y la consolidación de estrategias atencionales eficaces.

La combinación de ambas técnicas aporta una mayor validez ecológica al tratamiento, ya que el paciente no solo aprende a optimizar su actividad cerebral durante las sesiones de neurofeedback, sino que también practica habilidades atencionales similares a las que debe utilizar en situaciones reales de estudio, trabajo o vida cotidiana.

Por este motivo, en nuestro centro consideramos que la integración de neurofeedback y entrenamiento cognitivo estructurado constituye una de las estrategias más completas para potenciar la atención, favorecer la generalización de los avances obtenidos y maximizar el rendimiento cognitivo a largo plazo.

Elisa Vaca López psicóloga con 20 años de experiencia en neurofeedback y tratamiento del TDAH, pionera del uso de esta herramienta en España. Ha formado más de 50 centros en España en el uso de esta técnica.

 

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